Caminas por un estrecho sendero que hay junto al río. Todo es relajante, sereno. El aire es gélido y débil como una brisa. Está anocheciendo. Todo está desértico, la gente está recogida en casa y muchos ya estarán cenando. Tú no tienes prisa, no tienes familia. Te gusta la soledad y no te llevas bien con el mundo. Has conocido mucha gente a lo largo de tu vida y mucha sería mejor que no hubiera entrado jamás a ella.


Cae la noche y ya estás de vuelta a casa. Descendió más la temperatura y el frío cala tu cuerpo. Entre los matorrales se escuchan ruidos. Todo está igual como cuando no tan sólo, paseabas por ese mismo lugar y que dejaste de hacer desde varios meses atrás.


Nuevamente esos ruidos. Son cada vez más fuertes y más cercanos. Algo te asusta pero has mirado en repetidas ocasiones y no has visto nada ni a nadie. Aprietas el paso, sin correr pero más rápido de un paso normal. Algo te asusta, puede la noche, los ruidos o los recuerdos.


Una voz tétrica, fémina, escalofriante, te llama. Te giras pero no ves nada.

    - ¿ Jugamos detrás de las cañas ? ¡ Sí, venga vamos detrás del cañaveral ! Te tengo una gran sorpresa y nos vamos a divertir mucho. Nadie nos molestará …. - No sabes si esa voz es real o es el recuerdo que grita muy fuerte.

Quieres correr pero algo te sujeta el tobillo derecho y caes de bruces al suelo escapándose un grito de terror de tu boca. Te das la vuelta y ella está allí. Ha vuelto. Te sujeta fuerte. De nuevo te invita que la acompañes al cañaveral. Niegas con la cabeza pues del terror no puedes pronunciar palabra.


    - ¡ Anda venga que te vas a divertir ! - Ella insiste y su voz se hizo más terrorífica y fría.


A tu mente llega el recuerdo de aquella tarde noche en la que invitaste a tu mejor amiga al cañaveral para declarar tu amor hacia ella y pedir que sea tu novia. Hasta le has comprado un bonito anillo, humilde pero bonito. Al llegar allí, te pones nervioso, pones la rodilla en el suelo, como todo un caballero y te declaras. Ella se comienza a reír, pero no por la situación, sino se ríe de ti.


    • Crees que por que pasee contigo y escuche tus niñerías, ¿ Me voy a casar contigo ? Yo tengo un novio en la ciudad. Posee muchas propiedades, un coche, varios apartamentos... Cosas que tú nunca te podrás permitir. No tienes ni estudios. Sólo te pasas todo el día trabajando. Hueles mal y no tienes nada más que para miseria. - Dice ella entre carcajadas.


La ira se apodera de ti. Te levantas. La tomas por el cuello y lo aprietas diciendo que se calle, que se calle, que se calle, pero ella sigue riendo y riendo. Su cara cambia de expresión y de color. Ya no la oyes. Su peso hace que caiga al suelo desplomada. Te das cuenta lo que acabas de hacer. No le querías hacer daño, sólo que se callara. Cerca de allí hay una excavación. Tiras el cuerpo. El río pasa cerca, cuando se desborde como cada año y por varias veces, será imposible hallar el cadáver. Lo entierras mientras y sales corriendo a casa antes de que alguien te vea.


Mientras recuerdas, ella está sobre tu cuerpo. Pesa como una gran baldosa de hormigón forjado. No puedes quitarla de encima. Ella toma tu mano y te pone el anillo .


    • ¡ Hasta que la muerte nos separe ! Ah no, es que ni La Eternidad nos separe. - Entre grandes risotadas y con el anillo puesto, ella besa tus labios.

    • Ya somos marido y mujer. ¿ No era eso lo que querías ? Pues tu deseo se ha concedido. Deja te lleve a nuestro nuevo hogar. - Añade ella.


De igual manera, ella te estrangula. En poco tiempo dejas de ver en la vida y comienzas a ver en la muerte. Ves tu cuerpo junto al esqueleto de ella. Cuando te encuentren al día siguiente, dirán que te has suicidado por el acto atroz que cometiste meses atrás. Se cerrará por fin el caso de la desaparición de esa chica que todos buscaron y tú recibirás el trato que mereces por arrebatar la vida que no te pertenecía “ .

EME82


Reviewed by EME82 on noviembre 18, 2020 Rating: 5

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